sábado, 24 de octubre de 2009

Presentación del Libro Na Distancia


Dos momentos de la Presentación del Libro:





------------
Con Fernando Pérez Poza














-
Con Sara Juárez

Encuentro de Poetas en El Grove.



----------------
---
En la fotografía, de izquierda a derecha:
José Antonio Valle, Araceli Sagüillo, Donaciano Cantera, Obdulia Ortega, Lira Sierra, Mila Villanueva, Fernando Pérez Poza, Bella Clara Ventura, Cristina Ramallo. Toño Campos y Sara Juárez.
-
Concluyó felizmente el Encuentro de Poetas celebrado en O Grove, lugar privilegiado junto a la Isla de La Toja. Figuras como Roberto Reséndiz y Obdulia Ortega de Méjico. Cristina Ramallo de Argentina o Lira Sierra llegada de las Islas Seychelles, en compañía de poetas de Valladolid, Valencia Orense y Pontevedra, tuvimos tiempo para compartir experiencias y lecturas poéticas además de visitar lugares de una gran belleza natural.


Fernando Pérez Poza, poeta, editor y organizador del encuentro demostró su buen talante para una ocasión tan especial, su capacidad de comunicación y su calidad humana, haciendo en todo momento que disfrutáramos de un ambiente distendido y agradable.


El día 21, en el café Moderno de Pontevedra concluyó el acto con varias lecturas de todos los participantes, actuaciones en directo del poeta y cantautor mejicano Antonio Muñiz y Sara Juárez, (actriz) y la presentación del libro Na Distancia, (mi primer libro de jaikus bilingüe).


Todos esperamos que este primer encuentro no sea más que el principio y la semilla para otros sucesivos.





--
---
---
----
----
En la fotografía con Fernando Pérez Poza, (editor) y la poeta pontevedresa Doña Aurora Vidal, hija del fallecido Xoán Vidal.

El Azul de los Lápices.



--------------------------
Nuestro amigo Rafa Correcher, Premio César Simón de Poesía, presentará el martes 27 de Octubre su Poemario "El Azul de los lápices" en La Casa del Libro.

Con la impecabilidad que le caracteriza, Rafa nos ofrece una poesía que conmueve, que impresiona y que cala muy hondo.


No os lo podéis perder.

viernes, 16 de octubre de 2009

Elena Escribano. Una entrevista de Carles Santaemilia.







Ya está a punto de comenzar el Taller del Poli. (el 27 de Octubre a las l8 horas) Carles Santaemilia nos regala esta estupenda entrevista a "nuestra querida profe"

.-Profesora de vocación, poeta, rapsoda, generadora incansable de entusiasmo, Elena comparte con sus alumnos y amigos su amor a la palabra, y ese amor es cada vez más expansivo. Y no solo porque cada vez más alumnos de Polimnia publiquen y ofrezcan recitales por doquier. Elena Escribano es un vigorosa voz poética, con versos que transmiten la emoción de lo puro y la belleza de lo bien dicho, bien escrito y, sobretodo, bien comunicado.

Carles:: Por lo que me consta, tienes bastante avanzado el segundo poemario. ¿En qué difiere de Reincidencias?


Elena: Yo pensaba que en nada, pues en el último poema de Reincidencias ya aparece la figura del Minotauro, pero todos los que han leído el último opinan que mi poesía es mucho más conceptual, espaciada, menos descriptiva. Lo cierto es que la temática es muy distinta. Reincidencias es un libro que habla de una historia de amor de una mujer del siglo XXI, mientras que el libro que estoy escribiendo es una adaptación y modernización del mito del Minotauro. Me planteo hasta qué punto uno es libre de hacer el bien o el mal, o es una víctima de ese mal. Se define el amor como castigo divino, en el que todos somos un poco Minotauros, condenados a vivir dentro del laberinto del propio cerebro, en las galerías del recuerdo, sobreviviendo a las propias contradicciones.

Carles: Enseñas literatura a gente muy diversa, con edades muy diferentes. ¿Con cuál te sientes más cómoda?


Elena:A mí lo que más me gusta en este mundo es dar clase, y me siento a gusto con cualquier grupo. Si la persona que tengo delante quiere aprender, yo me entusiasmo y me entrego al máximo pues una pasión absoluta la que siento por la enseñanza. De todas formas, hay un momento especialmente interesante, la edad en la que uno sale de la adolescencia y entra en la edad adulta. Es un momento tan crucial que, si acierto en dar una serie de claves para que entren con mayor seguridad en la edad adulta, me siento muy confortada.

Carles: Conoces personalmente a todos los y las poetas importantes de España. ¿Se puede deducir el carácter de cada persona por sus versos o, por el contrario, te has llevado muchas sorpresas?

Elena:Me he llevado sorpresas y casi todas buenas. Por ejemplo, Luis Alberto de Cuenca me dejó impactada. Todo un catedrático, con tradición clásica, luego fue humano, cordial y extremadamente atento con todos los alumnos del taller, incluidos algunos de mi instituto. Han habido otros cuya lectura ya me predisponía, como Ángel González, que luego al conocerlo me fascinó por su calidad humana. En El Escorial María Victoria Atienza me sorprendió diciendo que se había sacado el título de aviación y de conducción de camiones de alto tonelaje. Una mujer delicada, que escribe en alejandrinos, no te la imaginas conduciendo un camión. Otro caso es el de Ada Salas, una mujer cuyos versos son exponentes de la poesía del silencio, donde se cuida hasta la última coma, de gran sobriedad, como persona tiene una cercanía y humlidad increíbles, además de ser una gran conversadora.

Carles: Has ofrecido muchos recitales en diversas partes de España, ¿cuál recuerdas con mayor cariño y por qué?


Elena: Recuerdo el primer recital que dio lugar a todo esto. Unos alumnos del instituto estaban de okupas en un piso del barrio de Carmen. Yo acudí allí para ofrecer un recital dentro de una serie de actos para recaudar fondos con que restaurar el edificio. Ahí había un señor que me invitó a un recital en una casa, a ése acudió un catedrático de la Politécnica, y éste le propuso al vicerrector que ofreciera un recital en la universidad.
Más cercanos en el tiempo recuerdo con emoción los dos recitales que ofrecí entre sesiones de quimioterapia. Aunque no estaba en las mejores condiciones físicas, la poesía me dio una energía extraordinaria. El viaje de ida fue fatal pero fue ponerme a leer y recobrar el aliento. Luego me quedé profundamente dormida de agotamiento. Eso demuestra la capacidad de la poesía de sacarnos de nosotros mismos, de hacernos olvidar todo lo negativo y transportarnos a sitios mucho mejores que nosotros mismos.

Carles: Citando el final de un poema tuyo: El amor, si merece tus abrazos / deberá aceptarte como eres. ¿Crees que los / las poetas tienen una idea excesivamente idealizada del amor?

Elena:Cuando uno está enamorado está viviendo en otra dimensión. En ese momento las cosas no son como sino como las ves a través de un prisma de siete colores. Con que seas capaz de vivirlo ya no hace falta idealizarlo. La poesía sólo refleja en parte, desde la posición más ilusionada hasta la más dolorida, la única fuerza que nos mantiene vivos. Para mí el amor, en sus diversas vertientes (a los padres, a los hijos, a los amigos...) y el arte es lo que da sentido a la vida.

Carles: ¿Crees que los filólogos del futuro hablarán del grupo Polimnia, es decir, de los poetas que van surgiendo en el taller de la Politécnica?

Elena: La función principal de Polimnia 222 es que cualquier persona que llegue al taller disfrute leyendo. Si alguien llega o no a la historia de la litetaratura es secundario, aunque sí me haría ilusión poder enseñar a través de los versos de ex alumnos.






-
(Nos vemos la próxima semana y en este curso también tendremos taller de haikus.......)






miércoles, 14 de octubre de 2009

Ramón María del Valle Inclán. Un ramo de rosas.




Si todos conocemos a Valle como dramaturgo y novelista, muy poco se conoce al Valle poeta, con su lenguaje enigmático, su soltura en el ritmo que da una musicalidad precisa a sus poemas, la gracia de los encabalgamientos y como siempre estilo provocativo y extravagante y enigmático.

Valle-Inclán fue, sin duda, uno de los escritores más originales y geniales de las letras españolas, y quizás el mayor renovador del teatro español del siglo XX.

Su poemario de rosas es una de mis lecturas favoritas....Rosa del tiempo, Rosa de mi romería, Rosa de Saulo. Rosa de Zoroastro, Rosa métrica, Rosa hiperbólica, Rosa matinal, Rosas astrales......













ROSA HIPERBÓLICA

Va la carreta bamboleante
por el camino, sobre una foz,
el can al flanco va jadeante,
dentro una sombra canta sin voz:-


-Soñé laureles, no los espero,
y tengo el alma libre de lid.
¡No envidio nada, si no es dinero!
¡Ya no me llama ningún laurel!

Pulsan las penas en la ventana.
Vienen de noche con su oración,
mas aún alegran en la mañana
los gorriones de mi balcón.

-Echéme al mundo de un salto loco,
fui peregrino sobre la mar,
y en todas partes pecando un poco,
dejé mi vida como un cantar.

No tuve miedo, fui turbulento,
miré en las simas como en la luz,
di mi palabra con mi alma al viento,
como una espada llevo mi cruz.

Yo marcho solo con mis leones
y la certeza de ser quien soy.
El Diablo escucha mis oraciones.
Canta mi pecho: ¡Mañana es Hoy!

Va la carreta bamboleante
por el camino, sobre una foz,
el can al flanco va jadeante,
dentro una sombra canta sin voz.

Este poema me recuerda a la carta del Loco del tarot, pero parece también Ramón María hablar de si mismo. Su manera de vivir en el presente, su manera de rogar a Dios o al diablo, su salto loco a las Américas...su resignación "soñé laureles no los espero"...la valentía que pone en su palabra al viento como una espada y su optimismo al fin y al cabo..."mas aún alegran en la mañana, los gorriones en mi balcón"

ROSA DE ALEJANDRIA

Docta en los secretos de la abracadabra,
dispersó en el aire, tus letras, mi mano,
y al caer, formóse aquella palabra,
cifra de tu enigma y luz de tu arcano.

¿Por qué ley se juntan en nueva escritura
los signos dispersos? ¿Qué azar hizo el juego?
¿Qué ciencia de magos alzó la figura
y leyó el enigma? Sierpe, Rosa, Fuego.

¡Sierpe! ¡Rosa! ¡Fuego! Tal es tu armonía:
gracia de tres formas es tu gracia inquieta,
tu esencia de monstruo en la alegoría

se descubre. Antonio el anacoreta
huyó de tu sombra por Alejandría.
¡Antonio era Santo! ¿Si fuese poeta?...


-Magnífica alusión a San Antonio Abad en este poema lleno de esoterismo. Veremos esta faceta del autor sobre todo en su obra mas misteriosa y fascinante ·"La lámpara maravillosa"

ROSA DE ORIENTE.

Tiene al andar la gracia del felino,
es toda llena de profundos ecos,
enlabia con moriscos embelecos
su boca obscura cuentos de Aladino.

Los ojos negros, cálidos, astutos,
triste de ciencia antigua la sonrisa,
y la falda de flores una brisa
de índicos y sagrados institutos.

Cortó su mano en un jardín de Oriente
la manzana del árbol prohibido,
y enroscada a sus senos, la Serpiente

decora la lujuria de un sentido
sagrado. En la tiniebla transparente
de sus ojos, la luz es un silbido.


Sin dejar el tono esotérico vemos en este soneto como D. Ramón tuvo predilección por las culturas orientales, uno de los primeros haikus japoneses traducidos al castellano fue precisamente por él.

De su estancia en Méjico nos deja huella en este soneto lleno de fuerza.

ALEGORIA -

Era nocturno el potro. Era el jinete
de cobre -un indio que nació en Tlaxcala
y su torso desnudo, coselete
dorado y firme, al de la avispa iguala.

-El sol en el ocaso, como un lauro
a la sien del jinete se ofrecía,
y vi lucir el mito del centauro
en la Hacienda del Trópico, aquel día.

De la fábula antigua un verde brote
cortaba el indio sobre el potro rudo.
Era el campo sonoro en cada brote

-era el jinete frente al sol. Desnudo
y cara al sol partió como un azote...
Iba a robarlo para hacer su escudo.

martes, 13 de octubre de 2009

Los libros arden mal. Manuel Rivas.



En la novela de Rivas, encontramos de un lado los personajes de fanática autoridad, acuñados por la crueldad de la dictadura franquista , ejerciendo su terrible poder y de otra, los personajes malditos: los perseguidos, los escondidos, los que tuvieron que huir, los que fueron asesinados.

Arden los libros del Ateneo, de las Bibliotecas particulares o de los centros de estudio en la Plaza de María Pita, en un fuego en el que como dice el autor "no es de saltar" (como el de San Juan) y se extiende "el olor a cuero mazado con la carne". Serán enterrados por diez hombres "desafectos" escogidos a dedo, en medio del humo "que en vez de marcharse, parece volver. El humo que viene de atrás".

El autor nos revela a esos personajes de la tierra. llenos de fino sarcasmo y de una profunda ternura, valientes unas veces y otras resignados a un destino feroz. Los que por prudencia aprendieron a hablar a medias, a callar o relacionarse en la ambigüedad, por eso no se sabe nunca si suben o bajan las escaleras.
Personajes que "se tuvieron que quitar las herraduras de la muerte"como dice el autor, que como en una pintura de Castelao desentraña al gallego más auténtico. Así descubrimos a Hércules, el hijo de la prostituta que "no tiene nombre para el oficio"pues se llama "Milagres", áquel que saca la cabeza por la ventana de su buhardilla y se topa de bruces con la luz del faro, o como Polca, el gaitero que acaba siendo enterrador o como O, la lavandera que en el río ve a veces las caras de los difuntos o como Pinche que va acariciando su bicicleta para que se acostumbre a él o como Olinda la cerillera que formaba parte de la senda de las luces hasta que se pone de parto.

Y con la narración vamos entrando en un paisaje de nieblas, de olor a mar, y a ·cachelos" cocidos en las pequeñas tabernas como "A Pena do Cuco", donde se toma el café de pota y el vino del Ribeiro y a cuya puerta a veces se asoma el enterrador con sutil ironía grita..."Qué poco gasto me hacéis..."

Entramos también en el fantástico lugar dónde se enclava el Santuario de la Pastoriza donde se curan los poseídos. o por los caminos en que discurren las "mujeres que llevan cosas en la cabeza" como la paisana que da a luz mientras llevaba el pescado de una aldea a otra y guarda al recién nacido en su patela. En un puerto donde atracan el Azor o el Diligent, cargado con un balón que al caer en tierra pasará a la historia, donde amarran los barcos en los que viven quienes han elegido hacerse invisibles. Un puerto donde conviven el pescador de rizos y el buzo fosforescente, con el cantante de tangos o el fotógrafo cargado con su caballo Carirí o ´donde aparece a veces la Medusa como su media cara marcada o su novio el rebelde Corea.

"Todo nos ha llegado del mar coruñeses", dice Rivas, Cristos y vírgenes en barcas de piedra, quién si no el Rey Lear está enterrado en Santiago",

Así nos descubre la Galicia, humillada y tiranizada, devastada al igual que las bibliotecas, que se fue quedando vacía. Esa a la que tanto cantó Rosalía y ahora nos la canta Amancio Prada.

Con un rico lenguaje poblado de metáforas, Manuel rescata a veces las más lejanas canciones populares como "Rei, rei, cantos anos duraréi..." o como "...o pousar da avelaiña é moi bonito pousar"...

Pero el autor nos habla también de esa Galicia inexpugnable que conservó su belleza y su magia sin quebranto, la que sigue celebrando la fiesta de los Caneiros. Ella perdura como "los versos guardados del despojo, algo que ningún esbirro puede imaginar. La melodía protegida por la humedad de la boca que habla de la sirena...que tiene el canto. De la serpiente...que tiene el aliento. De Dios...que tiene el infierno". Lo único que se mantiene es aquello que está escondido detrás de los ojos.

"Ti tés d'abondp
que tés escondido
n-eses teus ollos."


Recuerda algunas veces a García Márquez o Isabel Allende por la belleza y abundancia de las imágenes que rondan un universo mágico, extraterrenal y no por ello deja de ser una novela cruda y profundamente realista.

Algunos de sus pasajes tienen un tono absolutamente poético como:...Las rosas blancas, silvestres, de la carretera de Castro a Elviña, son pequeñas y parece que todo su esfuerzo es por crecer y no por oler, y puedes no verlas, escondidas, tímidas, como aparecen a veces en la pantalla de los mirtos....

...Ella metía en el atado de ropa y en el cesto las rosas blancas y el orégano y romero y perpetuo e hinojo. Hierbas aromáticas para la casa de la pintora..
Era el saber que había heredado...".

Leer este libro fue un paseo por mis raíces, mis costumbres, mis paisajes personales, mis afectos, mis creencias y mi propia impotencia. Gracias Manuel.
--------------------------------------- En la foto la Torre de Hércules despuntando en la niebla.

sábado, 3 de octubre de 2009

Bienvenida a la lluvia

Cuando pienso en mi tierra no puedo menos que recordar la lluvia. Aquella que meció mis sueños de niña cayendo sobre el tejado a borbotones, aquella que tejía encajes sobre los cristales de mi ventana, aquella que canturreaba mientras cogía el camino de la escuela. La lluvia fina que calaba hasta los huesos o la lluvia encabritada acompañada del rayo y la tormenta.

La lluvia que se quedaba colgando en gotas pequeñas sobre los árboles, la que empañaba los caminos confundidos de la niebla, la que caía sobre el mar, devolviéndole el agua al agua. La que formaba charcos bajo mis pies y reflejaba en ellos el arco iris. La que caía en torrentes desde las gárgolas de la catedral. La que bañaba el hórreo y deshacía la paja La que me obligaba a ponerme mis zuecos para bajar a la playa y divisar las barcas inundadas sobre la arena mojada.

La que se oía desde la cocina mientras preparábamos el caldo, la eterna de días inacabables cuajados de gris y precursores del verde, la dulce, la compañera.

Cuando la echo mucho de menos, entonces mi consuelo es la canción de Serrat..